El PET-CT

El PET-CT se utiliza principalmente para:

  • Detectar cáncer: Ayuda a identificar tumores incluso en etapas muy iniciales o de tamaño pequeño.
  • Determinar la extensión de la enfermedad (estadificación): Permite saber si el cáncer se ha diseminado a otras zonas del cuerpo.
  • Evaluar la respuesta al tratamiento: Muestra si la quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia están siendo efectivas.
  • Detectar recaídas: Puede identificar si la enfermedad ha regresado, incluso antes de que aparezcan síntomas.
  • Diferenciar tejido tumoral activo de cicatrices: Esto es especialmente útil después de tratamientos previos.

Antes del examen, se administra al paciente una pequeña cantidad de una sustancia radioactiva (usualmente glucosa marcada con un isótopo: FDG), que viaja por el cuerpo. Las células cancerosas, al ser más activas, absorben más glucosa que las células normales. El escáner PET detecta esa actividad y la combina con imágenes del CT, mostrando un mapa completo del cuerpo con alta precisión.

Aunque el PET-CT estándar utiliza glucosa marcada (FDG), existen otros tipos de radiotrazadores utilizados en función del tipo de cáncer o necesidad clínica:

  • PET-FDG: El más común. Se usa en una gran variedad de tumores como pulmón, mama, linfomas, colon, etc.
  • PET PSMA: Específico para cáncer de próstata, permite detectar recaídas o metástasis con mayor sensibilidad.
  • PET DOPA: Usado en ciertos tumores neuroendocrinos o cerebrales.
  • PET-CT con Colina: Alternativa en casos de cáncer de próstata donde el PET PSMA no está disponible.